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El doctor Roberto Treviño, jefe del departamento de Pediatría del Hospital Clínica Nova, nos explica en qué consiste el trastorno del espectro autista y por qué es importante su detección temprana.

El trastorno del espectro autista abarca un grupo de trastornos neurológicos y del desarrollo que afectan la forma en la que las personas actúan, interactúan, se comunican y aprenden. Aunque se desconoce su origen, se cree que la mezcla de ciertos factores genéticos y el medio ambiente puede estar relacionada con su desarrollo. El doctor Treviño señala que la prevalencia de autismo en el país ha ido incrementando, y actualmente se presenta en 1 de cada 110-120 niños, es decir, en alrededor del 1% de la población.

Existen diferentes grados de afectación por este trastorno, los cuales impactan la funcionalidad de las y los niños. Por un lado, puede ser casi imperceptible y permitirles llevar a cabo tareas con un alto grado de productividad, así como relacionarse –con ciertas particularidades– y formar una familia; al mismo tiempo, existen personas que pueden llegar a presentar dificultades para hablar, para comunicarse o incluso para vestirse.

Es un rango muy amplio de manifestaciones de estos niños, en el que puede ser muy leve o hasta alguien que puede tener una manifestación muy severa del trastorno y llevarlo a tener una incapacidad para poder atenderse por sí mismo, que va a requerir de mucho estar con él, de apoyarlo para tratar de hacerlo lo más independiente posible”, dice.

Los principales indicadores del trastorno del espectro autista están relacionados con la socialización y la comunicación. De acuerdo con el doctor Treviño, algunas de las señales a las que deben estar atentos los padres de familia en sus hijos son: incapacidad para hacer contacto visual, problemas para socializar (como irritabilidad o no permitir que los abracen), poca tolerancia al ruido o a los cambios de luces o situaciones en las que les gusta ordenar las cosas de una forma que nadie se las puede mover, entre otras.

“Lo que tratamos de hacer es que pueda detectarse el autismo sobre todo dentro del primer año o año y medio de vida, lo más temprano que se pueda, ya que cuando lo detectamos en forma oportuna y se da tratamiento en forma temprana, las posibilidades de que los niños superen muchas de las limitaciones que pueden llegar a tener en cuanto a interrelacionarse adecuadamente con toda la sociedad y en su medio ambiente es mucho mejor”, explica.

Atención para personas con autismo en el HCN

El Hospital Clínica Nova cuenta con el Programa de Salud Infantil (antes conocido como Programa del Niño Sano), que ofrece una variedad de tamizajes para valorar el crecimiento y desarrollo de las y los niños. Comienza desde la etapa prenatal, llevando un seguimiento ginecológico con la mamá para que se encuentre en las mejores condiciones durante el embarazo.

Una semana después del nacimiento del bebé –en el cual también se recibe acompañamiento por parte del departamento de Pediatría– se lleva a cabo una primera revisión para medir su crecimiento y desarrollo a través de varios indicadores, como el peso, la talla, el tipo de alimentación, las evacuaciones e incluso una evaluación metabólica. Esta revisión va acompañada de orientación para las madres sobre los cuidados generales de los niños y la prevención de accidentes.

El doctor señala que estas revisiones son muy importantes, especialmente durante los primeros seis años de vida, ya que es un periodo crítico para el desarrollo de los niños.

“Vamos a detectar con las pruebas de desarrollo si el niño está teniendo algún desfase en alguno de los pilares de desarrollo, que pueden ser los aspectos del habla o lenguaje, aspectos de socialización, aspectos de cómo se percibe ese niño como persona y cómo se desempeña como persona, o aspectos motrices, como su motricidad fina y su motricidad gruesa”, menciona.

El diagnóstico del trastorno del espectro autista es un trabajo multidisciplinario, ya que se realiza a través de una serie de pruebas neuropsicológicas estandarizadas y se complementa dependiendo de la presencia de otros problemas, como autolesiones y agresividad, que podrían requerir el uso de medicamento prescrito por un neurólogo.

“En Clínica Nova, tanto [las áreas de] Pediatría como Psicología Infantil les damos la orientación a los papás para tratar de entender el problema que están viviendo, una situación que es muy complicada. Si detectamos a un niño, aunque nosotros no tenemos la capacidad para dar toda la atención, sí los acompañamos a través de Trabajo Social y a través de este programa para que los niños entiendan y para que las mamás, los papás, los hermanitos y los familiares entiendan cuál es la situación, cómo es este trastorno, cómo se manifiesta y qué es lo que va a suceder más adelante”, explica.

Además del programa de Salud Infantil existe el Programa de Neurodesarrollo, enfocado en la atención de niños menores de 6 años que presentan algún tipo de retraso en cualquier área de desarrollo.

Desmitificando el autismo

 

“Es bien importante entender que estos niños son sanos, que no es una enfermedad contagiosa ni mucho menos –como algunas personas pudieran a veces pensar– y que es una situación en la que escuelas, maestros, familiares, amigos, centros, gobierno, todo mundo debiéramos estar ayudando para incluir a estos niños a que puedan desempeñarse socialmente de una mejor manera, abrirles espacios a ellos, saber que entienden y ven al mundo diferente de como lo vemos nosotros”, dice.

Un ejemplo de esta diferencia de perspectivas es el uso de discursos de doble sentido o paradojas, ya que las personas con este trastorno no saben cómo interpretarlos. Además, suelen expresar sus opiniones sin considerar las interpretaciones que las personas puedan hacer de estas (si se ofenden o no), no por falta de empatía sino porque no comprenden esas emociones.

“Debemos de quitar las barreras para que empiecen a interactuar y para que podamos crear una cultura real de inclusión. Por ejemplo, que en la escuela los podamos respetar tal y cual son, no andarnos burlando de ellos, porque ellos ni entienden qué está pasando; como cualquier otra persona pueden integrarse y participar en juegos, en actividades, etc., a lo mejor de una forma distinta, pero que nosotros podamos darles esa oportunidad y que como sociedad también nos demos la oportunidad de crecer y de poder ser mejores personas siempre”, concluye.