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Es crucial refrigerar los comestibles en la temporada de calor para prevenir el crecimiento de bacterias que pueden causar intoxicación alimentaria.

Ante la llegada de la temporada de calor es importante que reforzar las medidas de higiene en la preparación y conservación de los alimentos, ya que las altas temperaturas favorecen la formación de bacterias que propician su descomposición, lo que provoca enfermedades gastrointestinales como una intoxicación alimentaria. 

La mayoría de los pacientes que se ven afectados por estos padecimientos presentan síntomas como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre y malestar general, viéndose afectados principalmente el estómago e intestinos. 

Para evitar este tipo de enfermedades, es importarte tener una buena higiene previa y posterior a la manipulación de alimentos, como: lavar las manos de manera adecuada, desinfectar las frutas y verduras, así como los utensilios que se van a utilizar, cocinar a una temperatura adecuada los alimentos, guardarlos en el refrigerador dentro de las dos horas posteriores a la cocción, descongelar los comestibles en el refrigerador o en el microondas, si se consumirán de manera inmediata. 

Y aunque muchas veces hemos escuchado que se debe de descongelar los productos con la temperatura ambiente o bien colocamos en la misma repisa del refrigerador los ya cocidos con los crudos, no debemos de seguir estas medidas, ya que podrían contaminarse, explicó la licenciada en nutrición, Claudia González. 

“Separar los alimentos cocidos de los crudos en nuestro refrigerador, colocando siempre los crudos (especialmente carnes y pescados) en la parte inferior del mismo para evitar la contaminación de los alimentos cocidos por escurrimiento de líquido que podría contaminar otros alimentos” detalló, la especialista. 

“Al no manipular correctamente un alimento o después de mantener más de 3 días las sobras que están en el refrigerador, pueden aparecer bacterias en los alimentos, aumentando el riesgo de contraer una enfermedad transmitida por alimentos. Por lo que consumirlos podrían provocar una infección o intoxicación alimentaria y, en casos graves, puede llevar a deshidratación y requerir atención médica”, dijo la nutrióloga. 

Es importante mencionar que no es lo mismo un alimento descompuesto que un alimento contaminado. La diferencia radica en que el descompuesto muestra señales visibles de deterioro, como mal olor, cambios de color, textura viscosa y sabor anormal debido a la acción de microorganismos como bacterias o mohos, mientras que un alimento contaminado puede parecer normal, pero contiene patógenos, toxinas o contaminantes físicos que no son detectables a simple vista y pueden causar intoxicación alimentaria. 

Para detectar alimentos descompuestos, se debe verificar su olor, color, textura y sabor. Mientras que, para prevenir consumir alimentos contaminados, se deben seguir las prácticas de higiene adecuadas como las ya mencionadas; lavarse las manos, separa alimentos crudos y cocidos, descongelar de forma adecuada, cocinar a temperaturas seguras, y refrigerar rápidamente los alimentos perecederos.

Algunos consejos para conservar los alimentos en buen estado en tiempo de calor son:

  • Refrigerar o congelar los alimentos perecederos rápidamente y mantenerlos en condiciones adecuadas para minimizar el riesgo de descomposición y contaminación utilizando recipientes herméticos.
  • No dejar alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de dos horas.
  • Mantener la cadena de frío al comprar y transportar alimentos (por ejemplo, al realizar el súper, asegúrate de ir al pasillo de carnes hasta el final y así el alimento está menos tiempo a temperatura ambiente).
  • Consumir alimentos perecederos en el menor tiempo posible, siempre verificando la fecha de caducidad antes de consumir.
  • Evite consumir pescados, mariscos y en general alimentos crudos o preparados en la calle, ya que con el calor pueden descomponerse rápidamente.