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¡Descansar es productivo! Te explicamos en qué consisten las pausas activas y por qué incluirlas en tu jornada laboral ayuda a prevenir enfermedades, estrés o sobrecargas musculares.

 

En la actualidad, la mayoría de las actividades laborales requieren que los trabajadores pasen largos periodos de tiempo sentados frente a un monitor o de pie en una misma posición. Además de fomentar el sedentarismo, estas acciones ponen en riesgo nuestro sistema musculoesquelético, principalmente la zona de la espalda y el cuello, ya que se genera la sobrecarga de algunos músculos y el desuso de otros.

Para evitar este tipo de problemas –que también son producto de una mala postura corporal– es importante tomar descansos y realizar pausas durante la jornada laboral. De acuerdo con la doctora Gabriela Montealegre, Occupational Hygiene Manager del Hospital Clínica Nova, una manera de activar nuestro cuerpo es a través de las pausas activas, las cuales ayudan a mejorar la postura, estimulan la circulación y favorecen la concentración.

“Cuando estás haciendo una actividad laboral, tu cuerpo y tu mente necesitan tener un descanso para poder hacer las cosas lo mejor posible, disminuir el estrés que pueda ocasionar el mismo actuar laboral y tomar las mejores decisiones en tu puesto de trabajo. Las pausas activas ayudan a fomentar el bienestar organizacional”, explica. 

Las pausas activas se componen de movimientos físicos, ejercicios de relajación y respiración, así como gimnasia cerebral para la estimulación y alerta, entre otras actividades. Se recomienda que duren un máximo de cinco minutos y se realicen cada dos horas durante toda la jornada laboral. Una ventaja es que puedes realizarlas desde tu lugar de trabajo.

Recuerda que tomar pausas durante tu horario de trabajo, es clave para alcanzar tu máximo desempeño de manera saludable.

¡Tu cuerpo y mente te lo agradecerán!